Noviembre 10, 2025: La nota argumenta que la política de Sala Cuna Universal debe ser entendida como una condición de justicia social y no solo como un debate fiscal sobre costos. El cuidado en la primera infancia debe ser reconocido como una labor de carácter público y no una tarea asignada por defecto a las mujeres.
Puntos Clave:
- Impacto Económico Positivo: La evidencia internacional (Banco Mundial) y nacional (Clapes UC) demuestra que las políticas de cuidado aumentan la participación laboral femenina. Clapes UC estima que cada punto adicional de participación eleva el PIB en 0,6% anual.
- Retorno vs. Costo: Una expansión de la sala cuna que genere solo dos puntos porcentuales adicionales en la participación femenina podría aumentar el PIB en torno al 1,2%, multiplicando varias veces el costo de la cotización propuesta (0,1-0,15% del PIB).
- Riesgo de Precariedad: Existe el riesgo de que la búsqueda de la eficiencia vulnere la calidad, equidad y sentido educativo del derecho al cuidado, especialmente si no se regula el precio del sistema privado, generando brechas de acceso.
- Justicia de Género y Corresponsabilidad: El proyecto actual es valorado por incorporar la corresponsabilidad parental, extendiendo el derecho a padres y madres trabajadores. Esto es crucial para modificar la «arquitectura simbólica» de la crianza, redistribuyendo responsabilidades y reconociendo el cuidado como un trabajo social y económicamente productivo.
- Inversión en Equidad: La universalidad no sólo favorece la inserción laboral de las mujeres, sino que equilibra las condiciones de origen de niños y niñas, garantizando su derecho a aprender y ser cuidados, independientemente de su contexto.
- Conclusión: La Sala Cuna Universal es catalogada como una inversión en justicia y futuro que busca transformar las estructuras de desigualdad, siendo el valor que un país le asigna al cuidado el mejor indicador de sus prioridades de desarrollo.
