Noviembre 12, 2025: La nota aborda la creciente discusión global sobre la legitimidad de restringir el uso de smartphones y redes sociales en niños y adolescentes, citando ejemplos de países como Australia, Inglaterra, España y Dinamarca que están implementando o debatiendo prohibiciones.
El académico Matías Aránguiz de la Universidad Católica subraya que la evidencia científica es «contundente» e insta a Chile a adoptar una política pública basada en datos.
La Evidencia Científica
- Daño Cognitivo y de Desarrollo: Aránguiz afirma que «no parece existir ninguna buena razón para que un niño use un celular hoy día». La evidencia muestra que cualquier exposición a pantallas retarda el desarrollo cognitivo.
- La exposición permanente entre los 2 y 5 años puede causar retraso en el desarrollo cognitivo, del lenguaje, físico y socioemocional.
- Por estos riesgos, muchas legislaciones internacionales buscan prohibir el acceso a celulares hasta los 12 años.
- Riesgo en la Salud Mental Adolescente: El impacto continúa en la adolescencia:
- Un estudio indica que quienes usaron smartphones desde los 13 años tuvieron peores resultados en salud mental en la adultez temprana.
- El 48% de las niñas que usaron smartphones en ese periodo reportaron pensamientos suicidas, frente al 28% de quienes esperaron a después de los 13 años.
¿Limitación de Derechos o Medida Protectora?
- Diseño Adictivo: Plataformas como TikTok e Instagram están diseñadas para generar adicción («engagement»). El experto compara permitir su uso con dejar que un niño acceda a un lugar o producto que se sabe genera adicción.
- Refutación del «Buen Uso»: El concepto de «buen uso» por parte de los niños «no existe» según Aránguiz.
- Exclusión Social: La idea de que una prohibición cause que los niños se conviertan en «paria» se anula si la política pública es universal y nadie usa celular.
- Urgencia de Políticas Públicas: El académico concluye que no tomar medidas restrictivas, a diferencia de países como China, es «irresponsable» y «malo» por conveniencia o miedo a la impopularidad política.
